Un modelo hace algo más que llevar ropa o sostener productos frente a una cámara. El rol consiste en comunicar a través de la expresión física cómo quiere ser vista una marca, trabajando en sintonía con el equipo de fotografía o de video para concretar la impresión que transmite un producto o un concepto.
La IA ya puede generar libremente rostros, tipos de cuerpo, poses y fondos, y en algunas partes del comercio electrónico y la publicidad la sustitución de modelos ya está avanzando. Aun así, el trabajo que depende del encaje con la marca, de los ajustes en tiempo real durante la sesión y de la presencia propia de quien posa sigue existiendo.